Friday, July 1

Carolina Alonso: “Nos hemos afianzado como espacio político en Madrid y vamos a plantear una alternativa a Ayuso”


La resaca de las elecciones del 4 de mayo en la Comunidad de Madrid dejó descabezado al grupo parlamentario de Unidas Podemos en la Asamblea de Madrid. Pablo Iglesias, que había abandonado la Vicepresidencia segunda del Gobierno para saltar a la política madrileña, dimitía la noche electoral, y unas semanas después también se marchaba Isa Serra, la hasta entonces portavoz y número dos de la candidatura. En ese terremoto interno, Carolina Alonso se ha alzado como la nueva cara en el grupo parlamentario en la Asamblea de Madrid. La formación apuesta por un nuevo liderazgo ya que, aunque Alonso ya fue diputada en la pasada legislatura, había permanecido en un segundo plano.

La nueva portavoz de Unidas Podemos, que compartirá espacio con la exabogada de la PAH Alejandra Jacinto, afronta la nueva etapa con “ilusión” y “mucha energía”, y evita pronunciarse acerca de si será la candidata de la formación en 2023: “Estaré allá donde me pongan los inscritos y las inscritas en Podemos”, responde. Alonso asegura que Unidas Podemos “se ha afianzado” como formación política en Madrid tras mejorar los resultados de 2019, de siete a 10 escaños, y Alonso defiende que la relación con Izquierda Unida es “buena”, a pesar de las últimas polémicas por la Potavocía del grupo, de la que de momento se ha quedado fuera IU mientras resuelve su I Asamblea regional.

¿Cómo afronta esta nueva etapa?

Con muchísima ilusión, mucha energía y muchas ganas de empezar a funcionar. Tenemos un proyecto para la Comunidad de Madrid y vamos a combinar la experiencia de gobierno que tenemos en muchos municipios de la región, además de en el Gobierno central, con iniciativas de oposición en la Cámara. Tenemos un grupo parlamentario muy potente, en el que combinamos perfiles que vienen de la sociedad civil, con gente que hemos sido ya diputados. Lo que vamos a hacer es plantear a la ciudadanía madrileña una alternativa al gobierno de Ayuso.

Pero, ¿hay margen para hacer oposición teniendo en cuenta que el PP suma con Vox mayoría absoluta, tiene el control de la Mesa de la Asamblea y más escaños que las tres izquierdas juntas?

Sin duda. Nuestra obligación primero es hacer una labor de control del Gobierno, después de dos años de legislatura marcados por la utilización de Ayuso de las instituciones madrileñas como un aparato de propaganda y de mentiras, para hacer la oposición al Gobierno de coalición de España. Eso hay que controlarlo, denunciarlo, y también exigirle a la presidenta madrileña que se centre en lo se tiene que centrar, que es en gobernar para todo el mundo.

Esa labor la tenemos que hacer desde la Asamblea de Madrid. También la de llevar propuestas, porque lo que tenemos que enseñarle a la ciudadanía es que otra forma de gobernar es posible en la Comunidad de Madrid.

La izquierda necesita a Vox para frenar las iniciativas de Ayuso. ¿Estarían dispuestos en Unidas Podemos a negociar con la extrema derecha?

La extrema derecha es la excusa y el escudo de la señora Ayuso, y lo ha demostrado, por ejemplo, con la reapertura de la comisión de investigación de las residencias, que en un principio habían dicho que iban a apoyar y luego se han echado para atrás. Eso es porque son rehenes de Ayuso, y con esa gente no vamos a poder contar para nada. También porque es una fuerza política abiertamente racista y lo ha demostrado en el último pleno en el que han utilizado todo tipo de argumentos racistas y clasistas contra mi compañero Serigne Mbayé.

Y digo excusa y escudo porque le hacen de escudo a Ayuso, pero también le sirven de excusa. Ayuso dice que va a derogar o a revisar las leyes LGTBi porque se lo pide VOX, pero a nadie se le escapa que a ella tampoco es que le importe mucho derogar o reformar esas leyes. Utiliza a la ultraderecha como excusa, con lo cual se retroalimentan y ahí nosotros poco tenemos que jugar.

Da por perdido poder frenar cualquier propuesta del Gobierno de Ayuso o renuncian a sacar alguna de sus iniciativas, ya que necesitan a Vox. 

Desde mi punto de vista lo veo muy difícil. Lo han venido demostrando durante estos dos años. En los momentos importantes siempre han estado justo detrás de la señora Ayuso. Me gustaría preguntarle a [Rocío]Monasterio, que lleva dos años pidiendo reducir los gastos políticos, incluso diciendo que había que convertir la Asamblea de Madrid en un colegio, qué opina del chiringuito del señor Toni Cantó. ¿Qué opina? Si lo van a criticar, si lo van a aplaudir… Hablan de reducir los gastos políticos, los chiringuitos y las mamandurrias, y luego apoyan las mamandurrias de Ayuso.

La presidenta madrileña ha tenido un respaldo muy mayoritario de los madrileños el 4M. ¿Qué diagnóstico hace Unidas Podemos de los resultados electorales?

Creo que debemos ser humildes. Toda la izquierda. Debemos hacer un análisis y ver en qué podemos mejorar. Está claro que ha habido una victoria de Ayuso. Pero también hay que tener en cuenta que ha aprovechado un momento que le era favorable electoralmente para convocar unas elecciones de manera irresponsable, que no eran necesarias, con el único propósito de cargarse a Ciudadanos.

Nosotros hemos hecho esa reflexión, hemos visto que nuestro objetivo de desalojar al PP no se ha conseguido, y se han producido renovaciones. A partir de ahí lo tenemos claro, sabemos lo que queremos ofrecer a la ciudadanía.

Pero el Partido Popular lleva 26 años gobernando en Madrid. ¿Madrid se ha derechizado con el paso de los años?

No lo creo así. Parte de los resultados que ha tenido la señora Ayuso han sido por un momento muy concreto de cansancio pandémico. Ella ha sabido leer esa situación. Pero el momento de la propaganda y de las mentiras ya se ha terminado y ahora tiene que mostrarnos cuál es su proyecto para la Comunidad de Madrid.

Lo que está haciendo de momento es más de lo mismo: la primera ley que trae a la Cámara es para controlar por completo Radio Televisión Madrid y utilizar la radio y la televisión pública como su gran aparato de propaganda, totalmente controlado por ella. También estamos viendo que quieren poner en riesgo las leyes LGTBI de la Comunidad de Madrid, lo que supone un retroceso. Y que van a seguir en su política privatizadora de los servicios público.

Estos dos años hasta las próximas elecciones apuntan a que se van a convertir en una precampaña electoral constante. Usted será ahora la cara visible de Unidas Podemos, ¿le gustaría ser la candidata en 2023?

Parafraseando a Pablo Iglesias, cada uno y cada una en Unidas Podemos estaremos donde seamos más útiles para la ciudadanía, primero, y después para el proyecto. En ese sentido, yo estaré allá donde me pongan los inscritos y las inscritas en Podemos. Somos todavía la única formación política que hace en la Comunidad de Madrid y lo vamos a seguir haciéndolas.

Veo que prefiere no responder.

Ahora mismo estoy muy centrada en lo que es mi labor, que es presentar un proyecto solvente para 2023. No es el momento de desojar esa margarita.

El CIS postelectoral indica que lo que más decantó a los votantes fueron los cabeza de cartel, y también cómo Mónica García [portavoz de Más Madrid] ha rentabilizado su trabajo de los últimos dos años. ¿Cree que se entendería que de nuevo el candidato fuera un paracaidista? 

Eso no es así. Nosotros estamos en una nueva época de coralidad, de liderazgos compartidos. Tenemos muchísima implantación territorial y por ahí vamos a ir. Somos un partido que está gobernando en muchos municipios, que tiene muchos militantes, muchísimos inscritos, que estamos haciendo una labor territorial muy importante y ese es nuestro fuerte. Y eso es lo que vamos a presentar a la ciudadanía.

¿Y cree que la ciudadanía entendió la dimisión de Pablo Iglesias tras mejorar el resultado anterior de Unidas Podemos en la Asamblea de Madrid?´

Él no se presentó a la Comunidad de Madrid para eso, se presentó con un objetivo claro que era desalojar a la señora Ayuso y sumar en el campo de las fuerzas progresistas, y ese objetivo no se cumplió. Él ya dijo el día que dimitió, que si se había convertido en es “chivo expiatorio”, prefería dar un paso al lado, en lo que fue un acto de generosidad. 

De alguna forma Pablo nos ha dado lecciones bastante importantes porque todo lo que ha ido diciendo que haría, lo ha hecho. Ha sabido irse y mis palabras hacia él son de total agradecimiento. Es una persona que vamos a poder analizar y vamos a ver con el tiempo que ha cambiado la política de este país para siempre y con eso nos vamos a quedar. 

Hoy se ha conocido el CIS post electoral y uno de los datos significativos es que el 35% de las personas que votaron a Unidos Podemos en 2019, en esta ocasión han elegido la papeleta de Más Madrid. ¿A qué lo achaca?

Nosotros hemos recuperado 80.000 votantes con respecto a las elecciones de 2019.

También hubo más participación. En cualquier caso, son los datos del CIS. 

Pero tenemos más escaños que en la que la legislatura del 2019, con lo cual nosotros lo que hemos hecho es mejorar nuestro resultado, convencer a más gente de la que habíamos conseguido convencer en 2019 y afianzarnos como espacios político.

¿Cómo es la relación de Podemos e Izquierda Unida en el grupo parlamentario?

Es una buena relación. Personalmente, tengo una excelente relación con las diputadas de Izquierda Unida. Y también la relación entre las organizaciones es buena.

Pero han decidido no darle a IU una portavocía, pese a que la tuvo en la anterior legislatura.

En el acuerdo que firmamos en 2019 así se contemplaba. En este, no.

Pero Vanessa Lillo, que era la número 3 de la lista y que pertenece a Izquierda Unida, ha dicho públicamente que considera que su formación debería tener la segunda portavocía adjunta. Además, todas las otras formaciones tienen dos portavoces adjuntos.

Nosotras hemos hablado con Izquierda Unida. El papel de Vanessa Lillo va a ser muy importante dentro del grupo parlamentario, puesto que va a ser la portavoz de Sanidad y va a tener mucha visibilidad, como la tuvo en la anterior etapa. No contemplamos que tuviera que haber una portavocía tercera, y creo que los repartos de protagonismo y de visibilidad se pueden hacer sin necesidad de ocupar ese cargo.

¿Y ellos están conformes?

Yo creo que sí. De hecho, por lo que hemos hablado, sí.

Cuando Pablo Iglesias decide dar el salto a la política madrileña, apuesta por una lista conjunta con Más Madrid que finalmente Mónica García rechaza. ¿Cuál cree que debería ser la fórmula para 2023? ¿Lista conjunta?

En su momento ofrecimos una lista de unidad, nosotros no nos cerramos a nada. Fue Más Madrid la que no lo aceptó y tendrán que hacer sus propios análisis. La relación que tengo con Mónica [García] es buena y con Hana [Jalloul, portavoz del PSOE] también, y creo que es así como debemos funcionar. De alguna forma ya nos posicionamos en ese momento.

¿Entonces estaría de acuerdo en 2023 en confluir en una lista conjunta? 

Creo que no es el momento ahora mismo de hablar de eso, porque estamos en otra fase. Lo que tenemos que hacer es trabajar, convencer a la ciudadanía y plantear un proyecto alternativo al de Ayuso. Somos fuerzas políticas diferentes con proyectos diferentes. En su momento ya ofrecimos una candidatura de unidad, en 2023 ya veremos.

Dice que se lleva bien con las portavoces de los demás grupos de la izquierda. ¿Cómo debe ser la labor de oposición, conjunta?

Somos tres fuerzas políticas diferentes, pero sí que creo que tenemos que coordinar ciertos esfuerzos para poder hacer mejor nuestra labor, como ha sido la presentación de la reapertura de la comisión de investigación de Residencias. Desde luego no se entendería que no nos entendiéramos.

La primera propuesta de Unidas Podemos en el próximo pleno del 8 de julio en la Asamblea será sobre vivienda. Tienen ahora en el grupo parlamentario a Alejandra Jacinto, defensora del derecho a la vivienda, que además ocupa también la portavocía segunda del grupo. ¿Va a ser el principal eje de oposición de Unidas Podemos?

Efectivamente. El problema de la vivienda es muy transversal en la Comunidad de Madrid, afecta a una mayoría de madrileños y desde luego uno de nuestros ejes va a ser la vivienda, aunque no será el único. La recuperación de los servicios públicos también va a ser central.

Además hemos registrado una proposición de ley para despolitizar el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad de Madrid, porque creemos que ha sido utilizado en demasiadas ocasiones para favorecer los intereses del PP y sus allegados. 

Estamos todavía bastante escandalizados porque hayan absuelto a la señora Cifuentes por el caso Máster y porque nos se haya admitido a trámite la denuncia contra Rocío Monasterio, con una excusa bastante peregrina.



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