Monday, February 26

El PP acaba con la feria del libro en catalán en Menorca y los libreros boicotearán el nuevo evento


Debía ser una reunión para discutir los pormenores de la organización de la Feria del Libro en Catalán, pero acabó siendo una reunión para clausurarla. El pasado 4 de octubre el polémico conseller de Cultura, Joan Pons Torres (PP), convocó a los dueños de las principales librerías de la isla en su despacho. El temario del encuentro tenía tres puntos: su presentación como nueva autoridad ante el gremio, la liquidación de la feria tal y como se ha celebrado hasta ahora y un breve turno de preguntas que rápidamente se llenó de estupor. La feria dejará de organizarse en octubre como tradicionalmente se hacía y pasará a noviembre. Tampoco será la Feria del Libro en Catalán, sino la Feria del Libro de Menorca, donde se venderán ejemplares en todas las lenguas. Según ha podido constatar elDiario.es, la decisión del nuevo responsable del área de Cultura -que ostenta este cargo gracias a un acuerdo entre PP y Vox- ha generado entre libreros, académicos y lectores una ola de indignación, incredulidad y enojo.

Miguel lleva junto a su hermano la librería Espai 14, que abrió sus puertas hace relativamente pocos años en el centro de Maó. Ambos coinciden en que el anuncio del conseller fue totalmente imprevisto. “No nos lo esperábamos, ni nosotros ni ninguna de las otras librerías. Normalmente cada año llegamos a un acuerdo con el Consell, pero esta decisión se ha tomado de forma unilateral”, señala este joven librero. Y añade categórico: “En esas condiciones no vamos a participar”. A la iniciativa de Miguel y Espai 14 se fueron sumando decenas de otras librerías a tal punto que, a pocos días del anuncio, el conseller de Cultura se apresuró a aclarar que no se trata de una “liquidación” de la feria, sino de una “ampliación” para responder también a la demanda de “los muchos menorquines que hablan castellano”.

Por otro lado, según ha podido saber elDiario.es, en su propuesta de construir una “Feria del Libro de Menorca”, el conseller pretende incluir en el evento, además de libros en otros idiomas, a sectores que no son parte del ámbito de las letras. “No está claro qué otros establecimientos se incorporarán, creemos que posiblemente sean quioscos y estancos que últimamente han incorporado la venta de libros. Pero tampoco estamos seguros de esto porque no hemos podido hablar con la Conselleria”, señala Miguel. El librero añade que están “pidiendo un acuerdo, que se habilite una mesa de diálogo” y que puedan “parlamentar con el Consell” para hacer la feria como se ha estado haciendo, “como siempre se ha hecho en los últimos 18 años”.

Miquel Llompart mantiene abierta la Librería Catalana desde hace 47 años. Es un ser casi mitológico que habita en esa frontera imaginaria entre Camí d’es Castell y el barrio de Andrea Doria. Los mahoneses de varias generaciones han pasado alguna vez por su escaparate. Confiesa que la clausura de la Feria del Libro lo irrita y lo entristece. “Me parece una pésima decisión. No estoy de acuerdo. Hemos hecho esta Feria durante casi 20 años y ahora de repente se la quitan de en medio de un plumazo. Quieren romper una tradición y atentar contra lo que para todos ya es una celebración de nuestra cultura y nuestra lengua”, fustiga el librero.

Es una pésima decisión. Hemos hecho esta feria durante casi 20 años y ahora de repente se la quitan de en medio de un plumazo. Quieren romper una tradición y atentar contra lo que para todos ya es una celebración de nuestra cultura y nuestra lengua

Miquel Llompart
Librero

“La feria es importante para defender nuestra cultura y lengua”

Quien no se halló sorprendida por la decisión del Consell fue Cora Sánchez. Esta joven librera abrió las puertas de La Torre de Papel hace pocos años y desde el primer momento ha querido participar de la feria. “A mí personalmente no me sorprendió en absoluto la decisión, teniendo en cuenta que el actual titular de Cultura ha publicado libros y brindado charlas defendiendo la idea de que el menorquín no tiene nada que ver con el catalán”, señala, en relación a la histórica bandera discursiva enarbolada por la derecha local, cuya intención es desligar de toda relación a la lengua de las Balears con el catalán. “Ya se veía venir desde el momento en que Pons Torres fue electo. Me parece una lástima y me indigna que algo que ha funcionado durante tanto tiempo se haya suspendido de un momento a otro”, señala Cora.

A mí personalmente no me sorprendió en absoluto la decisión, teniendo en cuenta que el actual titular de Cultura ha publicado libros y brindado charlas defendiendo la idea de que el menorquín no tiene nada que ver con el catalán

Cora Sánchez
Librera

Otro aspecto en el que coinciden todos los libreros consultados por elDiario.es es en que, si bien la feria como tal tiene un impacto en las ventas, no es esa la motivación principal por la que se han organizado durante casi dos décadas para ofrecer una amplia gama de lecturas en la lengua propia. “Nosotros no apostamos por la feria solamente como un espacio para garantizar ventas o para aumentar la colocación de libros. Es rentable, pero eso no es lo importante. Lo importante es que es una apuesta por nuestra cultura y en defensa de nuestra lengua y nos la quieren quitar”, señala Llompart.

No apostamos por la feria solamente como un espacio para garantizar ventas o para aumentar la colocación de libros. Lo importante es que es una apuesta por nuestra cultura y en defensa de nuestra lengua y nos la quieren quitar

Miquel Llompart
Librero

Cora Sánchez suscribe estas declaraciones y, además, cuenta su vínculo personal con el evento: “Yo personalmente soy segunda generación de librera y este iba a ser mi primer año participando. Mi madre, Mae de la Concha, fue una de las primeras libreras que participó y fomentó la creación de la feria. En el circuito de los libreros es sabido que no es algo cuyo peso económico sea decisivo, sino que forma parte de una apuesta que hacemos como agentes culturales”.

“El PP ha cambiado de postura”

Maite Salord, ex presidenta del Consell Insular (del partido Més per Menorca), afirma a elDiario.es que “la Feria del Libro en Catalán se inició en 2004 de la mano del entonces consejero de cultura, Mateu Martínez, con la voluntad de promocionar la literatura en catalán” y señala como probable causa de la decisión del Consell Insular un cambio de postura dentro del PP. “Este evento nunca se dejó de hacer, ni siquiera con el gobierno de Santi Tadeo. Por tanto, es evidente que el PP ha cambiado de postura. No sabría decir si el conseller va por libre al respecto o ha introducido los cambios con el permiso del presidente, Adolfo Vilafranca. En cualquier caso, no sé lo que es peor”, añade.

Salord, además de profesora, es una prolífica autora menorquina entre cuyos títulos se cuentan por ejemplo, País de l’altra riba, que le valió el Premio Proa de novela 2021, o El País de les cendres, que fue galardonado con el Premio Sant Jordi de las letras en 2006. Desde su perspectiva de escritora señala: “La literatura hecha en Menorca, esto es, los autores menorquines, ya estábamos incluidos y muy presentes en la feria. En el fondo, el objetivo principal es incluir literatura en castellano que ya tiene suficiente promoción y lectores”. Y subraya: “Es una decisión política que se enmarca en la voluntad del PP de arrinconar la lengua propia de las Islas”.

El objetivo [de eliminar la feria en catalán] es incluir literatura en castellano, que ya tiene suficiente promoción y lectores. Es una decisión política que se enmarca en la voluntad del PP de arrinconar la lengua propia

Maite Salord
Expolítica, escritora y profesora

Por su parte, Concha Juanola, ex alcaldesa de Maó y regidora de Cultura de ese Ayuntamiento en la última celebración de la feria en dicho municipio, ha señalado intencionalidades ideológicas detrás de la clausura: “Quieren hacer de la lengua una herramienta de crispación y pelea en lugar de utilizarla como herramienta de pensamiento, de educación, de sentimiento hacia una tierra, la nuestra, que a lo largo de los tiempos ha demostrado estar por encima de estas mediocridades. Para mí está claro que hay un objetivo real detrás de esta decisión y éste es un objetivo ideológico”.

Juanola también comenta que la decisión del conseller de Cultura del PP -sobre cuyo perfil abundan suspicacias, habida cuenta de sus declaraciones sobre la COVID-19, el colectivo LGTBIQ o la memoria histórica- responde a un “nacionalismo español centralista que intenta provocar confusiones deliberadas en torno a la denominación de la lengua -el catalán de Menorca- y la pertenencia al país o comunidad”.

“Pero a esto también se añaden otros objetivos, como desviar la atención pública y evitar que nos centren en otros problemas como la emergencia climática, la gentrificación, las desigualdades sociales, la falta de democracia real, una educación carente de medios para educar, y tantos otros. En definitiva, crear un falso ambiente de crisis que ayude a los mensajes extremistas y dificulta abordar cambios más estructurales”, añade.

El Consell Insular, en silencio

En medio del silencio administrativo del Consell Insular, el alcalde de Maó, Héctor Pons (PSOE), ha ofrecido una salida transitoria. “Desde el Ayuntamiento hemos contactado con las librerías que forman parte de esta Feria y nos hemos puesto a disposición para ver qué podemos asumir desde el Consistorio y qué no, y si ellos lo consideran admisible y oportuno, intentar organizarla en Maó. Lo importante es que la feria no se pierda”, señala el dirigente en diálogo con elDiario.es.

Han pasado varias semanas desde aquella reunión entre libreros y autoridades. La Feria del Libro en Catalán pende de un hilo. Han sido varios los intentos que ha hecho este medio por contactar con el conseller de Cultura, para preguntar los porqués de una decisión que tantos consideran unilateral y arbitraria. Poco antes del cierre de esta noticia, el gabinete de prensa del Consell Insular respondió a elDiario.es que Joan Pons Torres “no hará más declaraciones sobre este tema por el momento”. El silencio administrativo es un lenguaje cuanto menos peligroso para un departamento de Cultura.



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