Saturday, February 24

Israel lanza su peor ola de bombardeos y deja Gaza prácticamente incomunicada


Palestinos, grupos de ayuda humanitaria, periodistas y organizaciones de la sociedad civil han declarado que han perdido el contacto con su personal y sus familias en Gaza, después de que Israel dejara fuera de servicio Internet y las comunicaciones, impidiendo a los habitantes del territorio el contacto con el mundo exterior.

NetBlocks, organización de vigilancia de la ciberseguridad e Internet, informó a última hora del viernes del colapso de la conectividad en la Franja de Gaza. El proveedor palestino de telecomunicaciones Paltel declaró que el bombardeo había causado una “interrupción total” de los servicios de Internet, telefonía móvil y fija.

Poco después de las noticias sobre la pérdida de servicio, se oyeron intensos bombardeos en el territorio, y las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF) dijeron que sus fuerzas aéreas y terrestres estaban intensificando sus ataques en Gaza.

Según anunció un portavoz de las IDF este sábado, en los ataques se destruyeron túneles de combate, zonas de combate subterráneas e infraestructuras terroristas subterráneas. También declaró que unos 100 aviones de combate israelíes participaron durante los ataques nocturnos, y que habían asesinado en un ataque aéreo al jefe de las fuerzas aéreas de Hamás en la Franja de Gaza. Según la información del Ejército israelí, Atsam Abu Raffa fue uno de los planificadores del ataque contra comunidades israelíes del 7 de octubre, y dirigió a los combatientes que se infiltraron en territorio israelí en parapentes, al tiempo que dirigió los ataques con drones que alcanzaron posiciones de las IDF.

Según informa el periódico israelí Haaretz, los residentes de la Franja de Gaza informaron de que los ataques de la noche habían sido los peores desde el comienzo de la guerra y afirmaron que los bombardeos eran incesantes en el este de la Franja de Gaza, principalmente en la zona norte, desde Jabaliya hasta Beit Lahia y Beit Hanun, pero también al este de Deir al-Balah, en el centro de la Franja de Gaza, y Khan Yunis, en el sur. El Ejército de Israel ha emitido un comunicado este sábado en el que insta de nuevo a los residentes del norte de la Franja a que se desplacen hacia el sur “por su seguridad inminente”.

Hamás y la Yihad Islámica anunciaron el viernes por la noche que habían librado combates en el norte de la Franja de Gaza con fuerzas de las FDI. Aún no se sabe cuántas personas murieron y cuántas resultaron heridas en los ataques porque la conexión con los equipos médicos quedó cortada tras los daños sufridos por Internet en la Franja. Los equipos tampoco pudieron llegar a las zonas bombardeadas por las IDF debido a la intensidad de los ataques.

Fuentes de las IDF citadas por Haaretz afirman que “la incursión de las fuerzas israelíes en Gaza se profundizó durante la noche”. Las fuentes identificaron el combustible como la necesidad actual más importante de Hamás pero, por el momento, Israel no tiene intención de renovar la transferencia de combustible a la Franja de Gaza.

Aislados del mundo

Los 2,3 millones de habitantes de Gaza, ya sumidos en la oscuridad tras el corte de la mayor parte de la electricidad y el agotamiento del combustible para los generadores, quedaron aislados del resto del mundo.

Las explosiones de los continuos ataques aéreos iluminaron el cielo de la ciudad de Gaza durante horas, pero el corte de las comunicaciones impidió conocer el número de víctimas de los ataques y los detalles de las incursiones terrestres.

El corresponsal de Al Yazira, Tareq Abu Azzoum, informó sobre el terreno de que los palestinos se encuentran “aislados en el territorio” sin “ningún acceso a las redes” en estos momentos.

Los palestinos de fuera de Gaza no han podido ponerse en contacto con sus familiares. El poeta y escritor Mohammed El-Kurd, tuiteó: “Nadie que conozca en Gaza responde a mis mensajes”.

El Comité para la Protección de los Periodistas expresó su alarma, afirmando que el mundo “está perdiendo una ventana a la realidad” del conflicto. Advirtió de que el vacío de información “puede llenarse con propaganda mortal y desinformación”

La pérdida de comunicación supone un nuevo golpe para un sistema médico y de ayuda que ya estaba al borde del colapso bajo el asedio israelí de tres semanas.

Lynn Hastings, coordinadora humanitaria de la ONU para Palestina, tuiteó que sin líneas telefónicas ni Internet, los hospitales y las operaciones de ayuda no podrían funcionar. “Las guerras tienen reglas. Hay que proteger a los civiles”, afirmó.

Organismos de ayuda humanitaria y grupos de derechos humanos como Unicef, CICR, Médicos Sin Fronteras y Amnistía también dijeron que habían perdido todo contacto con su personal en el territorio asediado.

La Media Luna Roja Palestina declaró en un comunicado que había “perdido completamente el contacto con las salas de operaciones debido a que las autoridades israelíes habían cortado todas las comunicaciones por teléfono fijo, móvil e Internet. Estamos profundamente preocupados por la capacidad de nuestros equipos para seguir prestando sus servicios médicos de urgencia, especialmente porque esta interrupción afecta al número central de emergencias 101 y dificulta la llegada de vehículos ambulancia a los heridos y lesionados”.

En un comunicado, Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), declaró: “Hemos perdido el contacto con nuestro personal en Gaza, con las instalaciones sanitarias, los trabajadores sanitarios y el resto de nuestros socios humanitarios sobre el terreno. Este asedio me preocupa gravemente por los riesgos inmediatos para la salud de los pacientes vulnerables”.

Erika Guevara-Rosas, directora general de Investigación, Incidencia Política y Campañas de Amnistía Internacional, ha declarado: “En Amnistía Internacional hemos perdido el contacto con nuestros colegas de Gaza y a otras organizaciones de derechos humanos les resulta cada vez más difícil documentar las violaciones debido a la intensidad de los ataques de Israel y a las restricciones a las comunicaciones.

“Este apagón de las comunicaciones significa que será aún más difícil obtener información y pruebas fundamentales sobre las violaciones de derechos humanos y los crímenes de guerra que se están cometiendo contra civiles palestinos en Gaza, y escuchar directamente a quienes están sufriendo las violaciones”.

Guevara-Rosas añadió: “También deben restablecerse urgentemente las infraestructuras de Internet y telecomunicaciones, para permitir las operaciones de rescate en medio de los bombardeos aéreos israelíes y la expansión de las operaciones terrestres”.

La ONU llama al “cese de hostilidades” con el voto en contra de EE UU

La Asamblea General de la ONU aprobó este viernes por una abrumadora mayoría (120 votos a favor, 14 en contra y 45 abstenciones) una resolución que pide “el cese de hostilidades” en Gaza, primera que adopta un organismo de la ONU tras cuatro intentos fallidos del Consejo de Seguridad, informa Efe.

Al terminar la votación, una gran parte de la sala prorrumpió en aplausos.

La resolución incluye “un rechazo al traslado forzoso de la población civil palestina”, y fue rechazada por Estados Unidos, Israel y otros países aliados, pero contó con la aprobación del mundo árabe, Rusia y China, mientras que la Unión Europea votó dividida ese mismo texto. 

La resolución venía copatrocinada por más de 50 Estados, entre ellos los árabes y los musulmanes, y Canadá y Estados Unidos trataron de introducir en horas previas una enmienda adicional al texto que incluyera una condena expresa a los ataques del brazo armado de Hamás del pasado 7 de octubre, pero la enmienda fracasó al lograr en otra votación adicional solo 88 votos a favor, menos de los dos tercios requeridos.

El representante de Pakistán, Munir Akram, que tomó la palabra antes de producirse las dos votaciones, explicó que la enmienda estaba injustificada porque la resolución ya era fruto “de un acto deliberado de moderación por parte de los copatrocinadores” de la resolución, que evitaron culpar por su nombre a Hamás o a Israel, y por ello consideró que sería injusto nombrar solo a una de las partes. 

La resolución fue finalmente aprobada por una mayoría aplastante, cosechando la negativa solamente de Israel, EE.UU. y aliados como Paraguay, Guatemala y algunos Estados del Pacífico; incluso el Reino Unido, que ha mostrado una coincidencia casi total con EE.UU. en esta crisis, optó por abstenerse.

La Unión Europea se puso en evidencia con una enorme división: Francia y España votaron a favor; Hungría y Austria en contra, mientras que Italia, Países Bajos, Rumanía y Polonia se abstuvieron. 

La resolución no tiene carácter vinculante, como ninguna de la Asamblea General, pero recoge el sentir general de que, más allá de las causas de esta guerra actual -ya sean los ataques de Hamás más inmediatos o “los 56 años de ocupación”, como dijo el secretario general de la ONU, António Guterres-, el mundo espera señales de apaciguamiento. 

Hoy mismo, la Franja de Gaza, donde viven 2 millones de palestinos, se quedó completamente sin internet y telefonía, mientras se agotan las reservas de combustible que hacen funcionar los hospitales y las plantas de desalinización de agua. 

La resolución que partió de Jordania ha ido siendo limada durante toda la semana para excluir por ejemplo la expresión “alto el fuego” (al que se opone Israel y también Estados Unidos) y sustituirlo por “una tregua humanitaria inmediata, sostenible y duradera que lleve a una cese de hostilidades”. 

Por la mañana, en horas previas a la votación, la embajadora de Estados Unidos, Linda Thomas-Greenfield, declaró que era “indignante” que la resolución no nombrara a Hamás ni exigiera la liberación de los 229 rehenes en sus manos y que por eso no la apoyaría. 

Estados Unidos ya vetó una resolución en el Consejo de Seguridad por no incluir un llamamiento expreso al derecho a la autodefensa de Israel; más tarde, presentó otra resolución que fue vetada por Rusia y China por no incluir un llamamiento claro al algo el fuego, lo que en conjunto ha tenido al Consejo maniatado durante dos semanas.



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